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Introducción al derecho ambiental

Introducción al derecho ambiental

“Desde hace más de un siglo, existen instrumentos legales para defender el medio ambiente y el entorno en que vivimos. En los últimos años, estos instrumentos se han multiplicado. El derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo, son preceptos constitucionales. Las leyes, decretos, reglamentos, ordenanzas… que los desarrollan son innumerables.”

Generalidades y marco conceptual

Antes de la Revolución Industrial, el ser humano no era capaz de crear graves daños ambientales. En la actualidad, debido a las repercusiones ambientales de la sociedad industrializada, la contaminación es un problema de dimensiones muy diferentes a las que existían antes de la Revolución Tecnológica.

En el pasado, antes de este desarrollo de la industria, la creación de normas y leyes se enfocaba muy poco hacia el problema ambiental. Sin embargo, el Derecho se ha constituido tradicionalmente como un reflejo de la evolución de las sociedades a lo largo de la historia. De esta forma, como resultado de la preocupación global por la preservación del medio ambiente, surge el Derecho Ambiental.

En la mayoría de los casos, la actuación legislativa ha sido consecuencia de graves accidentes ambientales: el naufragio del Erika en 1999, la rotura de la balsa de la mina de Aznalcóllar en 1998, el derrame de crudo por parte del Exxon Valdez en 1989 o los casos de Seveso, Minamata, Love Canal, Bhopal, Chernobyl y un largo etcétera de desastres ambientales ocurridos a lo largo de la historia.

La gran presión social originada por estos sucesos, unida a los elevados costes económicos y ecológicos que ocasionaron, ha tenido como consecuencia que gobiernos de diferentes países, entre los que se encuentra España, aborden la tarea de crear normas que salvaguarden la protección del medio ambiente y sancionen a aquellos que atenten contra ella. Temas como la responsabilidad medioambiental y la prevención y el control de los accidentes son una prueba de esta labor legislativa en los últimos diez años.

El Derecho Ambiental nace con vocación preventiva y reparadora, como una herramienta encaminada a contribuir a alcanzar una vida mejor, una mejor calidad de vida dentro de las complejas estructuras sociales. Se ha caracterizado incluso como un derecho de tercera generación, puesto que ha nacido mucho después que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales. Hay quienes afirman que el Derecho Ambiental es consecuencia de la necesidad que tiene el hombre de proteger su entorno por el mero afán de supervivencia.

Otro de los aspectos clave que trata de controlar la legislación en materia de medio ambiente es el adecuado uso de los recursos. En este contexto, es necesario diferenciar entre:

  • Recursos renovables: tienen la capacidad de reproducirse o regenerarse y, por tanto, no se agotan.
  • Recursos no renovables: se dispone de una cantidad limitada, por lo que son susceptibles de ser agotados.

Existe un tercer grupo a caballo entre los dos anteriores que estaría formado por aquellos recursos que, teniendo la capacidad de reproducirse, son consumidos por el hombre a un ritmo mayor que su tasa de regeneración, por lo que, a pesar de su capacidad regenerativa, acaban por agotarse.

A la vista de este problema, y dado que solo una parte de los recursos de la naturaleza son de carácter renovable, es fácil concluir que se requiere de una base jurídica o normativa que establezca un control sobre la explotación de los mismos a fin de evitar una situación que sería irreversible.

En el momento que el hombre empezó a consumir grandes cantidades de recursos naturales para desarrollar su actividad industrial, cambió por completo su relación con el medio ambiente, provocando los primeros episodios de degradación medioambiental.

Así, surgen problemas como la lluvia ácida, la degradación de la capa de ozono, el cambio climático, el efecto invernadero, etc.; y, como contrapartida, la preocupación social y su reflejo en el ordenamiento jurídico internacional.

Según lo expuesto, se podría afirmar que el control del medio ambiente debe ser abordado desde diferentes puntos de vista. Si se entiende el medio ambiente como fuente de recursos naturales, el Derecho Ambiental debe regularlo como el objeto que proporciona al ser humano materias primas y energía necesarias para la vida y su desarrollo. Si, por el contrario, se entiende como el soporte de las actividades de la sociedad, el objeto de control debe ser el conjunto de actividades desarrolladas.

Finalmente, si se considera el medio ambiente como el medio receptor de efluentes, lo que debe regularse es la recepción de todas las emisiones, los vertidos y residuos procedentes de las actividades desarrolladas por el hombre.

Es evidente que depende del concepto de medio ambiente, es decir, de la definición que se tome como válida, que dependerá el objeto de derecho. En otras palabras, la legislación, el control o la regulación del medio ambiente va a depender, en gran medida, de aquello que se entienda por medio ambiente y del punto de vista del legislador.

Marco conceptual

El Derecho Ambiental es una materia con un marcado carácter interdisciplinar, cuya complejidad varía en función del significado que se asigne a las palabras medio ambiente.

Determinada la noción de medio ambiente, será posible conocer cuál es el objeto del Derecho Ambiental y, por tanto, alcanzar a comprender mejor esta disciplina. De esta forma, se plantea la que probablemente sea la primera cuestión práctica: la definición del concepto medio ambiente.

Siendo estrictamente fieles a la realidad, el medio ambiente es todo lo que se encuentra alrededor; sin embargo, es evidente que resulta imposible regular todo, por lo que esta definición carece de valor desde el punto de vista jurídico.

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), se define medio ambiente como:

El conjunto de circunstancias exteriores a un ser vivo”. Por otra parte, es fácil apreciar que las palabras medio y ambiente son sinónimas, es decir, se trata de una reiteración.

Este hecho ha sido tratado por diversos autores y recogido en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional español. De esta forma, la Sentencia 64/82, de 4 de noviembre de 1982, afirma que:

En el caso del medio ambiente, que gramaticalmente comienza con una redundancia y que, en el lenguaje forense, ha de calificarse como un concepto jurídico indeterminado con un talante pluridimensional y, por tanto, interdisciplinar (…).”

En el I Congreso Nacional de Derecho Ambiental, celebrado en Sevilla en abril de 1995, el exmagistrado del Tribunal Constitucional español, ex Presidente de la Sala del Tribunal Supremo y Numerario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, De Mendizábal Allende; afirmaba que:

Desde una perspectiva conceptual, aun cuando sintética, el medio, el ambiente o el medio ambiente (…) es, en pocas palabras, el entorno vital del hombre en un régimen de armonía, que acuña lo útil y lo grato (…). En una descomposición factorial analítica, comprende el conjunto de los elementos o agentes geológicos, climáticos, químicos, biológicos y sociales que rodean a los seres vivos y actúan sobre ellos para bien o para mal, condicionando su existencia, su identidad, su desarrollo y, más de una vez, su extinción, desaparición o consunción.”

Existen otros autores que vale la pena nombrar por sus conocidas definiciones de medio ambiente, como Martín Mateo R., quien reduce el medio ambiente “Al ámbito del entorno natural: aire, agua, ruido y vegetación”; o De Miguel Perales, quien comprende el medio ambiente como:

Los recursos naturales abióticos y bióticos, tales como el aire, agua, suelo, flora, fauna y la interacción de estos factores, los bienes que componen la herencia cultural y los aspectos característicos del paisaje.”

Más allá de definiciones doctrinales, si se busca en la legislación española, tampoco se encontrará una definición unánime y precisa de medio ambiente. Así, la Ley 5/2013, de 11 de junio, por la que se modifican la Ley 16/2002, de 1 de julio, de prevención y control integrados de la contaminación, y la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados señala:

Resulta apropiado facilitar un enfoque integrado del control de las emisiones de dichas actividades a la atmósfera, el agua o el suelo, que otorgue una protección al medio ambiente en su conjunto, de manera que se evite la transferencia de contaminación de un elemento o recurso natural a otro.”

En este fragmento de la introducción de la ley, se aprecia una visión del medio ambiente como un sistema dinámico en el que la afección de alguno de sus componentes (recursos naturales) puede repercutir en el estado de otro.

Por su parte, la Ley 16/2002, de 1 de julio, de Prevención y Control Integrados de la Contaminación (Ley IPPC), señala, en su art. 1:

Esta ley tiene por objeto evitar o, cuando ello no sea posible, reducir y controlar la contaminación de la atmósfera, del agua y del suelo mediante el establecimiento de un sistema de prevención y control integrados de la contaminación con el fin de alcanzar una elevada protección del medio ambiente en su conjunto.”

Esta ley es la predecesora de la mencionada anteriormente y, en ella, no se encuentra una definición clara de medio ambiente pero sí queda patente la necesidad de abordar la problemática ambiental desde un punto de vista integral. Por otra parte, señala explícitamente un concepto que será un denominador común en toda norma de carácter ambiental: el principio de prevención.

En España, toda la legislación ambiental se fundamenta en un solo pilar básico, la Constitución Española (CE). Nuestra Carta Magna, en su art. 45, reconoce que:

Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.”

Este mismo artículo, incluye la obligación de los poderes públicos de velar por el uso razonable de los recursos y la obligación de sancionar a aquellos que lleven a cabo conductas en contra de la conservación del medio ambiente.

El ordenamiento jurídico español en lo relativo a temas ambientales, es decir, el conjunto de leyes, reglamentos, órdenes, políticas, planes, programas, etc. −en definitiva, el conjunto de instrumentos que, a lo largo de las últimas décadas, se han puesto en marcha− puede resultar, en ocasiones, un complejo entramado difícil de comprender y aplicar. Sin embargo, todos estos instrumentos se han constituido como la principal herramienta para la protección del medio ambiente. Sin embargo, la legislación constituye la principal herramienta para la protección del medio ambiente.

En definitiva, el concepto o la expresión medio ambiente, en palabras de Castañón del Valle M.: “Dista mucho de ser precisa y unívoca”. Se trata de un concepto sobre el que no existe un acuerdo amplio entre los profesionales del Derecho.

Las características del concepto medio ambiente son:

  • Es un concepto jurídico indeterminado que, dada su naturaleza adaptativa a las condiciones del entorno y que en ocasiones requiere actualización e investigación científica, se encuentra en constante elaboración. Es, por tanto, un concepto en constante evolución y cambio.
  • Es un concepto ligado al ser humano, ya que la protección del medio ambiente tiene por finalidad la protección del hombre y su supervivencia como especie.

Continuación...

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