By Blog de CEUPE on Miércoles, 23 Enero 2019
Category: FINANZAS

Estado de flujo de tesorería

El estado de flujos de tesorería informa de las transacciones que afectan al disponible de la empresa. Ayuda a evaluar la capacidad de la empresa para generar tesorería. También es útil para evaluar las posibilidades de éxito, supervivencia o fracaso de una empresa.

Desde una perspectiva económico-financiera, el éxito de una empresa se mide en base a los beneficios y tesorería que es capaz de generar. Puede calcularse con datos históricos o con previsiones de ejercicios futuros.

 En el segundo caso, el estado previsional de flujos de tesorería, también denominado presupuesto de tesorería o de caja, es muy útil para el análisis financiero ya que permite estimar el déficit o el superavit de tesorería que va a tener la empresa a corto plazo, y por tanto actuar en consecuencia. Distintos formatos de este estado referidos a previsiones.

Forma su forma más simple, el presupuesto de tesorería de un periodo se confecciona añadiendo al saldo inicial disponible los cobros previstos y restándole los pagos previstos del periodo (semana, quincena, mes o año):

Saldo inicial de disponible + Cobros previstos del periodo - Pagos previstos del periodo = Saldo final de disponible previsto

El periodo mínimo que abarca el presupuesto de tesorería para el análisis de estados financieros suele ser un año, aunque puede estar dividido por meses, o incluso por periodos más cortos como semanas o incluso días.

Al hacer el presupuesto de tesorería es útil distinguir los cobros y pagos de explotación de los que no son de explotación. Los de explotación son aquellos movimientos de tesorería directamente relacionados con la actividad propia de la empresa (cobros de clientes, pagos a proveedores, pagos de gastos de explotación etc.) Es decir, son los cobros y pagos relacionados con los ingresos y gastos de explotación.

Los movimientos de tesorería que no son de explotación son todos los demás (cobros por préstamos, ampliaciones de capital, inversiones en inmovilizado, devoluciones de préstamos, pagos de dividendos o relacionados con actividades extraordinarias). En definitiva, los movimientos de tesorería que no son de explotación son los vinculados a inversiones, operaciones financieras (excepto los gastos e ingresos financieros) a actividades extraordinarias.

Estado de flujos de tesorería

Saldo inicial de tesorería (a)

+ Cobro de actividades ordinarias

– Pago de actividades ordinarias

= Variación  de tesorería de actividades ordinarias (b)

+ Otros cobros

+ Otros pagos

Por actividades de inversión y financiación (c)

= Variación de tesorería de otras actividades de inversión y financiación

Saldo final de tesorería (a + b + c)


El flujo de caja

El presupuesto de tesorería permite aproximarse al concepto de flujo de caja. El Flujo de caja (Cash Flow, en inglés) es el dinero que genera la empresa a través de su actividad ordinaria (o de explotación).

El flujo de caja puede tener dos acepciones:

  1. Flujo de caja Financiero: Se obtiene restando de los pagos de explotación a los cobros de explotación. El saldo es el flujo de caja generado por la explotación de la empresa

Cobros de Explotación – Pagos de Explotación = Flujo de Caja Financiero

Este cálculo y análisis de la evolución del flujo de caja financiero ayudan a diagnosticar la capacidad de la empresa para hacer frente a sus deudas, por lo que es un componente imprescindible de análisis del balance de situación.

  1. Flujo de caja Económico: Se obtiene sumando al beneficio neto la amortización del periodo ya que es un gasto que no se paga. También se suelen añadir provisiones. Lógicamente, el beneficio neto más las amortizaciones y las provisiones representan el efectivo que ha generado la empresa en el periodo correspondiente, en el supuesto de que se cobren todos los ingresos y se paguen todos los gastos

Flujo de la Caja Económico = Beneficio + Amortizaciones

En la mayoría de los casos ambos flujos de caja no coinciden, ya que el primero se basa en movimientos de efectivos (cobros y pagos) y el segundo en principio del devengo (ingresos y gastos pagables). De hecho, solo coincidirán en aquella empresa que cobrase y pagase al contado todos sus ingresos y gastos.

Se debate sobre cuál de los flujos de caja tiene más interés a efectos del análisis de empresas. La respuesta depende de lo que se quiera analizar dado que ambos informan de aspectos distintos. La importancia del análisis del flujo de caja proviene del hecho de que este mide la capacidad de generación de fondos que tiene la empresa a través de su actividad. Por lo tanto, es una medida de las posibilidades de autofinanciarse.

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