By Blog de CEUPE on Viernes, 21 Diciembre 2018
Category: EMPRESAS

DAFO - FODA

El análisis DAFO, también conocido como análisis FODA, es una herramienta de estudio de la situación de una empresa, institución, proyecto o persona, analizando sus características internas (Debilidades y Fortalezas) y su situación externa (Amenazas y Oportunidades) en una matriz cuadrada.


Para su realización, debemos analizar:

  1. Análisis interno: debilidades y fortalezas: En el estudio interno, el objetivo es encontrar las debilidades y las fortalezas que tiene la organización: las primeras para corregirlas y las segundas para impulsarlas. Para ello se estudian diferentes variables: producción, marketing, organización, recursos humanos o personal y finanzas.
  2. Análisis externo: amenazas y oportunidades: El análisis externo es el que se refiere al entorno empresarial de la compañía. Incluye todos aquellos aspectos que no dependen directamente de la empresa pero que le afectan. Estos puntos son muy reveladores a la hora de definir estrategias que permitan combatir las amenazas y aprovechar las oportunidades.

Diseño de estrategias a partir del análisis DAFO

Debemos generar opciones estratégicas de actuación; debemos distinguir bien entre las propuestas que son simples mejoras, como las que ya hemos propuesto antes, de las que son verdaderas estrategias. Las estrategias deben combinar siempre factores internos con factores externos.

La estrategia es la consecuencia de un profundo conocimiento, tanto del entorno en el que se desenvuelve la actividad como de las características internas de la unidad, para poder escoger un campo de enfrentamiento en el que la situación relativa de la empresa respecto de sus competidores se vuelque a su favor y obtener así para la empresa una situación de ventaja sostenible respecto de la competencia.

Debemos tener en cuenta, sobre todo que, en entornos con altas posibilidades de diferenciarse, éste es el factor relevante del entorno más trascendental a los efectos de definición de la estrategia, que sería competir por la exclusividad percibida. En entornos en los que no sea posible diferenciarse, el factor relevante del entorno más trascendental sería la cuota de mercado obtenible y la estrategia sería competir por el coste más bajo posible.

Existen cuatro tipos de estrategias:

  1. Las ofensivas. Generar ideas de forma creativa; para cada ventaja competitiva frente a cada una de las oportunidades.

  2. Estrategias reactivas o de supervivencia. También las ventajas competitivas nos pueden permitir reaccionar ante las amenazas. Esas serían estrategias de reacción.

  3. Estrategias adaptativas o reorientación. Si las debilidades significativas nos impidieran aprovechar las oportunidades deberíamos adaptarnos. No planteemos aquí propuestas para mejorar las debilidades aquí hemos de plantear estrategias que nos permitan evitar las consecuencias de esa debilidad frente a las oportunidades.

  4. Las defensivas. Si las debilidades significativas dejasen flancos desguarnecidos ante las amenazas deberíamos defendernos. No olvidemos que aquí no caben propuestas para mejorar esa debilidad. Aquí hemos de plantear estrategias que nos permitan evitar las consecuencias de esa debilidad.

Frente a cada estrategia, hay que preguntarse las siguientes cuestiones:

  1. ¿Esta ventaja competitiva nos permite aprovechar esta oportunidad?

  2. ¿Cómo?

Independientemente de que ya hayamos diseñado estrategias, la clave del proceso reside en que una vez realizado el DAFO tenemos un diagnóstico bastante completo de cuál es la situación de la compañía en relación a su entorno y podemos pasar a formular y/o desarrollar las estrategias competitivas más adecuadas y con mayor nivel de detalle y foco.

La clave del análisis DAFO está en separar correctamente el análisis del entorno, del análisis de la propia compañía, y en explotar el resultado para la generación de propuestas de actuación.

Leave Comments